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28 de abril de 2009

Si el universo no da un centavo por usted, mándelo al carajo y fabríquese sus propios tapacubrebocas


He pasado toda la tarde en labores de manualidad, lo cual sorprendería a todas mis profesoras de "artísticas", que tenían que contener el vómito en proyectil y la repulsión natural ante la vista de las porquerías que yo llamaba "manualidades" y "regalos del día de madres".

Mis dedos son torpes, excepto para la mecanografía. Escribo tan velozmente y con todas las teclas que la gente debería rendirme pleitesía todos los días, para enseguida escupirme si viera lo que yo aún llamo "manualidades" y "regalos del día de madres".

Este "hágalo usted mismo" fue inspirado porque hoy fue un día de LA CHINGADA. Un señor casi me atropella en Chapultepec: me gritó cosas que no deberían reproducirse en blogs que se cuidan mucho de no poner groserías como "verga", "pendeja" y "José Ángel Córdova". Luego hice otra vez peregrinaje por múltiples farmacias, con nulos resultados. Me subí a un microbús en Reforma y el idiota chofer se iba parando cada dos minutitos, como si estuviera impelido por una oscura fuerza que le ordenara: "vamos, detente por ninguna razón, pórtate como un imbécil, y sé desconsiderado con la prisa y desesperación de tus pasajeros". No me acordaba que todos los restaurantes estaban cerrados, e hice procesión con mi papá por todo el maldito centro histérico... Finalmente, tuvimos que meternos en una fondita de poco pelo en Bucareli, que tenía los pececitos de Jesús en la carta y en donde se tardaban exactamente ocho trienios en atender. Ahí había un par de señores devorando unos plátanos machos con crema. Fui a Soriana Tacubaya y una cajera babosa se portó muy, eh, babosa. Llegué a mi casa y me di cuenta de que el plomero arregló la perilla del calentador, pero provocó una gotera en la regadera que dejará muertos de sed a 100 millones de niños en Somalia...

Así que tuve una resolución:


FABRICAR MIS PROPIOS TAPACUBREBOCAS.


Instrucciones:

1. Hágase de los siguientes objetos: un paquete de Magitelas del color de su preferencia, un paquete de hilo elástico, tijeras, un lápiz, hilo y aguja.


2. Dibuje un contorno de tapacubrebocas sobre su tela.


3. Recorte.



4. ¡Shu-shu! No se apendeje con las declaraciones de estos pendejos. Continúe con su labor.



5. Cosa los lados con el hilito elástico por dentro. Tenga mucho cuidado de no pincharse los dedos. En tal caso, lance una imprecación lo suficientemente sonora como para que sus vecinos le tengan respeto y piensen: "esa chica sí que es ruda, será mejor no acercarnos a ella".


6. Cometa tantos errores como le sea posible. Ejemplo: desechar el contornito de cubrebocas porque, joder, no es práctico. Optar, luego entonces, por un rectángulo grande y sonriente. Pincharse los dedos. Gritar mariconamente. Meter los hilitos por donde no van. Repetir operación. Fijarse en YouTube cómo hacer uno. Repetir. Tenga especial cuidado en hacer puntadas chuecas e irregulares.


7. Listo. Tiene un bonito cubrebocas hecho de Magitela color verde, para presumir por la calle.


8. También hay en rosa.




9. Agregue lentes para un look más interesante, que hará que la gente lo vea con pánico por las calles.



¡Actualización alarmante!

El compadre D1eg0, que escribe su nombre con números y dice cosas como "está suave" y realmente cree que la publicidad salvará al mundo, puso en un comentario acá abajito que se parece al iconito que circula. No tenía idea de cuál iconito y luego Luis Frost me lo roló por messenger. Helo aquí:



Se le nota que quiere ser como yo.


2 de marzo de 2009

Reporte EXHAUSTIVO de un fin de semana grandioso

En realidad, mi fin de semana empezó el jueves... ¡en el segundo aniversario de El Chamuco! Me tomé unas cervezas horas antes para agarrar valor y acabé subiendo al estrado, donde la gente me aplaudió atronadoramente.

La gente hubiera aplaudido si un árbol hubiera estado arriba, de todos modos. Ése no es el punto. No se desvíen.


En este pequeño gráfico observamos cuando subí torpemente y casi me caigo, al lado de un Pedro Miguel que no sabía ni mi nombre de pila. ¡Aplausos! (extracto de un slide de una lectora por ahí).


También nos sacamos la infaltable foto con Aristegui, la estrella de la noche. En la imagen aparecen: El Rufián Melancólico, Profana, su servilleta, ¡Aristegui herself! y "el autor de mis días".


Me gusta llamarlos "mis jefes", pero ellos sólo me mandan por las tortas y los refrescos.

Las verdaderas estrellas fueron los Chamucos: El Fisgón, Helguera, Hernández, Patricio, Rapé, Pedro Miguel y Cintia Bolio. Maestros. También estuvieron Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe cantando el VERDADERO himno mexicano.

Más tarde llegó la gran Defeña Salerosa y, todavía más tarde pero con el mismo ánimo rojillo, Plaqueta. Lo que importa es la intención, ajúa.

Recordarán que el niños dios hace estragos en la perturbada mente de Don Rul. Descubrimos ese día que ¡es real! Y también es libinidoso:

Le gusta estar en los SENOS de Aline Salazar.


El viernes, destruida, me puse a corregir sobre vectoriales y escolladeros. En la noche fuimos al Salón Corona con la traductora del libro de servicio restaurantero que corregí. Como ven, soy una persona amistosa que hace migas donde quiera que la contratan. Ajá.

De ahí caímos a la fiesta de un partido que estaba en pro de la legalización de la mota. No sé por qué, pero fue divertidísimo y no paré de reírme durante lo que me parecieron dos horas. Cómo y por qué sucedió esto... sigue siendo un misterio hasta el día de hoy.

El sábado tuve visitas de Querétaro: Carla, Nidia alias El Loco y Triquis. Asistimos a los baños "turcos" de Isabel la Católica, vimos la exposición de LaChapelle y nos perdimos en la fantabulosa oferta editorial (ajá) de la Feria del Libro. Aún así, me compré tres libros con
descuento que, un par de horas más tarde, vi al mismo precio en El Péndulo. ¡Albricias!

Gayseamos. En el Malva. Suficiente de eso.

Mi amigo El Abuelo con mi peluca, luciendo muy gay. Y con Carlangas, carnalez desde la prepa.


Con peluca y la camisa abierta seguía lanzándome miradas coquetas. Y yo me derretí.


Calcetines neón, ¡uoooh!


♥♥♥


El domingo fuimos a las Pizzabrosas a una especie de mécsican
meet & greet con Jorge Pinto, donde mi amigui Elsa fue la estrella de la tarde. Es tan endemoniadamente graciosa que duele (no: en serio; las costillas duelen después de tanto reír).

Bola de ñoños fans de Bunsen. Damos asco. TODOS.


De ahí corrí con todas mis fuerzas, hasta escupir alvéolos, de nuevo a la Feria del Libro para la presentación de mi ADORADO primo Bef (me hace sentir importante dar esta información). El día anterior presentó su novela Ojos de Lagarto, pero llegué tarde y no me dejaron entrar (perros). Al día siguiente, en la presentación de Monorama 2, hasta tuve tiempo de saludar a la familia, incluido al primo Alfredo, que elogió grandemente mi bolsa de KCT.

La Isla a Mediodía los recomienda con la categoría GRAN TURISMO.


En resumen, fue un gran fin de semana. Tuvo sus momentos oscuros, oscurísimos, como un video que tengo en mi poder y que no postearé hasta que... hasta que... pueda asegurarme de que todos ustedes morirían después de verlo. O mínimo siete días después.

Si quieren, luego lo subo. SÓLO si quieren.

PD. ¡Vivan los gays!

4 de diciembre de 2008

Capítulo 1 - Teaser

(me gusta la palabra teaser, aunque sea tan angloparlante, porque me remite a infidelidades y engaños)

Me mudé. Sola. Me he convertido en una Sarah Jessica Parker con una estufa que no le sirve para nada y un clóset muy grande, en lugar de una Courteney Cox con problemas severos de neurosis que comparte un departamento con quien se deje.

Quise mi soledad y la obtuve. Eso, y una mejor ubicación: ahora llego a pie a todos lados. Estoy en la zona más GAY de la ciudad. Por fin sé lo que es estar en un café y ser la única heterosexual, y sentir esa indefensión cuando pides tu cafecito navideño y no haya nadie que te coquetee o te lance miradas vulgares. O que quien lo haga sea una gorda con una cintura de 234 centímetros de circunferencia, con los dientes manchados de salsa y una torta de jamón en la mano.

Tengo miedo, pero el miedo me atrae. El hecho de escoger hasta el color de la cuchara de la sopa (naranja fosforescente) o de la cortina del baño (rosa chillón) o de la fibra para los trastes (morado azulino), todo ello es más liberador que recibir tu primer sueldo y gastártelo en zapatos o cervezas. No hay nada más reconfortante que poner tus propias reglas, reglas absurdas posiblemente, como abrir las persianas tres veces cada dos horas o encender la luz de la estancia aunque entre mucho sol por la ventana.

Creo que hay un lado muy egoísta en todo esto, y es evidente. Es como decirle al mundo: "¡Ajá! Ahora me toca a mí". Y dejar de vivir a través de los demás y asumir el control. O sea: pagar tus propias cuentas, recoger tu propio tiradero y aguantar a tus infaltables vecinos idiotas (como hoy a la 1 de la tarde, que me vi en medio de dos fuegos: por un lado música electrónica a todo volumen, y por el otro Jon Secada en repeat. Era un auténtico duelo de micro-componentes marca JVC).

Me sentiré sola. Es innegable. Extrañaré (y ya la extraño) a mi queridísima Petronila. Creo que a quien más debo agradecerle en este momento es a ella, aunque parezca lo contrario. No hay dobles lecturas: vivir sola es algo que tenía que hacer tarde o temprano.

Por cierto: este departamento es más lindo que el que creí era el de mis sueños. El destino es curioso. El anterior estaba en la misma calle, en el número 274. Ahora estoy en el 292. Con más espacio y ¡una tina! Sí, una tina llena de hongos, pero ya la desinfecté con Pato Purific. ¡Arrooooooz!

22 de abril de 2008

Más Luces Altas de ayer y hoy

La primera semana que estuve en Querétaro me perdí cuatro veces. El primer día de preparatoria acabé departiendo con unos de quinto semestre que se peinaban con Junkie-Punkie y tenían los cabellos oxigenados. Al día siguiente fui a un billar horrible, donde permanecí en el ostracismo absoluto mientras veía cómo todos eran habilidosos con los palos y las bolas. Sin albur. O sí, porque seguramente también lo eran en otras artes que a mí me eran vedadas.

Esa primera semana fue básicamente aburrida. Me alimentaba de Froot Loops, y mi pasatiempo primordial consistía en leerme todas las revistas de la Mega Comercial enfrente de mi casita miniatura. Todo esto es entendible: tenía 15 años y usaba unos zapatos de gamuza rosa que despertaban la admiración de las otras adolescentes.

¡Pero entonces Alá me recompensó!

Mi primera semana en el Distrito Federal fue fantástica. A pesar de que el jueves hubo intento de negreo y salí a las 10 de la noche, y de que en el ínter escribí un post que se perdió de improviso en las aguas caudalosas de los archivos perdidos en internec, todo ha transcurrido plácidamente.


¡Y todos los coreanos que conoceré!

21 de octubre de 2007

¡EL OBJETO DE DESEO UNIVERSAL!

Admiren lo siguiente:
Ajá.

Y ahora:

Jum:


Empiezan a sentirse conflictuados, ¿verdad?

Ahora imaginen lo que es tener 14 ó 15 años y ver una serie algo ñoñales llamada Young Americans y en ella la historia de una chica que se disfraza de chico por una razón todavía no comprendida del todo.


Está ca brón, ¿verdad? No cabrón. Ca brón.

Uf.

Ahora me comprenden un poco. Acabo de decretar, siendo las 6:40 p.m. del domingo 21 de octubre de 2007, que Kate Moennig ES el objeto de deseo universal.

Explico:

(brevemente):

Tú, lector-lectora, te sientes atraído y atraída por ella. No importa si eres hombre o eres mujer. Estás en medio de un conflicto de índole sexual.

¿Estaban seguros de su orientación sexual?

Miren de nuevo las fotografías:



Ahora háganse esta pregunta:

Como mujer, ¿me atrae porque luce como un hombre?

Como hombre, ¿me atrae porque es bella no obstante luce como hombre?

Jum.

Reflexiónenlo.

Quizás les ayude ver más:

Conflicto

Más conflicto

Ay cómo me conflictúo

Ya no sé ni quién soy

Pásenme las aspirinas

Oficial: soy muy gay

Sí, mucha androginia que a cualquiera pone en aprietos. Por su culpa tuve algún trauma adolescente. Ahora veo The L Word felizmente y lo acepto todo algo resignadamente.