8 de julio de 2008

Una noche sólo quieres una concha con nata, y un extraño acaba ofreciéndote una "amistad sincera"


Ayer llovió a mares y terminé comiéndome un rol de canela, lo que significa que fallé en mi empresa.

¡Porque todo lo que quería era una concha con nata! Deliciosa nata fresca, pura de vaca, directamente salida del establo y ubre de su preferencia, lista para untarse sobre una esponjosa, chocolatosa, mantequillosa concha.

De modo que desvié mi ruta usual, que consiste en salir del metro y caminar en línea recta durante 40 metros sin mirar a los lados, y sin escuchar las súplicas de una ancianita sin brazos ni piernas que me muerde con una encía falsa y se arrastra hasta la puerta de nuestro edificio.

Pero ayer dije: "Mmm (imaginar que al mismo tiempo junto ambas cejas [que en algún tiempo fueron una sola] [en el tiempo antes de las pincitas de depilar] y agudizo la vista mientras miro a los alrededores), creo que hoy es tiempo de una concha con nata".

Caminé a través de los accidentados caminos de la colonia, cuyas calles estaban cubiertas de agua y lodo. Me aventuré por las raquíticas banquetas, flanqueadas por postes de luz, a pesar de que mi paraguas tamaño familiar se atoraba en cada tramo y me salpicaba el agua sobre los pies y la cara.

¡Oh, cuánto sufrí! Pero seguí avante en pos de mi concha con nata. Deliciosa nata fresca, pura de… (sharelei-sharalai)

Por supuesto: Murphy no es mi amigo (¡maldito seas, Murphy!). Así que a la puerta del hermoso, fascinante, antiquísimo, exuberante negocio de productos hechos a base de nata (desde una concha ¡hasta unos chiles en nogada!) me di cuenta de que estaba… sí: cerrado.

Pese a mis súplicas, recibí una tajante explicación (el señor se había ido al establo) (es fabuloso irse al establo en medio de la lluvia) (y en medio de la ciudad). Procedí entonces a regresar a mi casa por una ruta alterna, cuya alternatividad consiste en ser una ruta desconocida por la que nunca he transitado.

Luego entonces: me perdí. Bajo la lluvia, con un paraguas tamaño familiar, y la cara y los pies cubiertos de agua.


--Se acerca la parte realmente emocionante del texto--



Cuando por fin pude regresar a la avenida principal, caminé sin mirar a los lados y en línea recta y sin escuchar súplicas de ancianas desmembradas. Pero entonces, ¡entonces!, un señor me increpó luego de que me escuchó mentar madres contra un automovilista que me empapó. Pensé primero que era sólo un gesto amable. Luego se tornó sospechosista:

- Ese del carro blanco se ve sospechoso.
- Ah… sí.
- ¿Usted vive por acá?
- Ah… sí.
- ¿Cómo se llama?

En este momento mi sentido de alerta se activó. Por mi mente desfilaron 4 nombres falsos (entre ellos María, Barbarella y Lady Chatterley), pero sólo alcancé a decir uno que, en mi retorcido razonamiento del momento, era menos peligroso: el de mi hermana.

- Oh. Diana. Qué bonito nombre.
- Mjm (ajá gutural)
- Mire. Yo trabajo por allá. Me llamo Javier. Si quiere un amigo sincero, llámeme. Por acá tengo mi número. Lo apunté para un amigo. Mire: tenga.

Y me dio un papel mojado, que enseguida metí en mi bolsillo.

El señor se metió en una puerta y yo seguí caminando con el oscuro pensamiento de que segurolas Javier pasaba las noches apuntando su número en papelitos para repartirlos en las tardes lluviosas.

Ciertamente.


24 comentarios:

HUmo dijo...

orale, sonó como a la viejecita de la manzana envenenada.

Mandrake dijo...

Que miedo, siento lo de tu concha on nata!!!

Lilián dijo...

Hasta ahora caigo en cuenta (no es cierto: me di cuenta hace dos horas) de que CONCHA con NATA es un alburzotototototototototote.

RoCKoLiTa dijo...

Qué miedo!! Eso está peor que mi sueño con negros!! Creo que me han pasado cosas así de extrañas también, como que soy un imán para eso. Qué mala onda que no lograste comerte tu concha con nata!. Suerte para la próxima!

mancha dijo...

Qué tipo tan siniestro y que buena la historia. La anciana mutilada ¿realmente existe? Ahora pasaré el resto de la tarde pensando en un seudónimo que pueda usar en un caso así. Bueeeno, también en las conchas con nata.

Aldo dijo...

jajaja podrian dejar de decir concha con nata jajajajajaja. O nata pegada en la concha... mmm definitivamente sal de ahi!.

me encanto el final, me imagine que alguien mas te seguiria x llevar el papelito en el bolsillo, te has puesto a pensar que es una marca que usan los asaltantes para que alguien te robe unas cuadras mas adelante? es ella¡ la de la p en la frente¡

Rubas dijo...

(pensaba que yo era el unico [zonzo] que hacía paréntesis [algebraica y correctamente] anidados en un post)

¡Saludos p'al Javier!

l&tae dijo...

Orales!!!!!! jaja... amigos sinceros de esos hay un buen eh! y todo por una antojo de esos. Te diría que las cosas pasan por algo, pero en esta ocasión parece que nada o si?
Éxito en tu siguiente requiem por una concha con nata!

Isteri dijo...

Barbarella.....jajajajajajajajajajajajajajajajajaja, no diré más jeje

beso

Isteri dijo...

Concha con nata...jajajajajaja jajajajajajajajajajajajajajajajajaja, no diré más,jeje

beso

Anónimo dijo...

ERES AMIGA DEL HUEVO, HUEVO PAPACITO!!!!

Elver Gonzalez dijo...

En estos días, donde la capital tiene ligeros matices venecianos, no hay nada mejor que una concha, con o sin nata, me da igual!!!!.

Que fuerte!!!!

- D!360 - Chillis dijo...

jajajajajajajajaja y cuando uno busca un amigo sincero solo tiene su concha con nata, que ironias jajajaja. De seguro Javier tmb quería concha y el ponía la nata?? jajaja que corriente soy

Lear dijo...

¿Y ya probaste qué tan sincera es esa amistad?

Unicornio dijo...

Y ese misterioso Javier...
¿No sería el de la canción, el que "no se llamaba Javier"?
¿No sería el fantasma de Fantomas (o el Fantomas de fantasma)? ¿O el Fantasma de la ópera? (¿O el que operó al fantasma?) ¿O el señor del establo (¡Sí, el de la nata! ¡Y de las conchas! ¡Y lo separé para no alburear(me)! ¿Hice bien?)?

En fin, un misterio más para Mausán y Cía.

Moraleja: la siguiente vez hay que:
1.- salir prevenid@ (con la nata y la concha en ristre),
2.- ir con el "natero" a ofrecerle tu sincera amistad (y lograr con ello, seguramente un sustancioso y sincero descuento en su próxima compra, jeje) y
3.- finalmente escribir un teléfono inventado de la ficticia Diana (¡y el nombre sí es bonito!) con tinta de nata en la concha, para entregárselo a un tal Javier (¡y yo no me llamooo Javier, yo no me llamooo Javier!).

Es un placer visitar tu lugar (y divertirse sanamente con ello),

Antojadizamente, se despide,

el amistoso Unicornio...

P.D. ¿Y un pan tostado con Nutella?

Profana dijo...

jajajaja, no manches! Ya pensaste que el nuevo y sincero amigo era algún tipo de psíquico clarividente que percibió tu desazón por no conseguir la concha con nata, y sólo te quiso ofrecer amablemente un similar???

Mi favorito era Lady Chatterley!

PaoValdivieso dijo...

jajjajajaj que loca historia mujer, y pues esta ciudad se esta convirtiendo en u mar de emociones por toda la lluvia y la gentee xtraña que uno se encuentra en las calles un beso

Yo soy ella dijo...

Ajajajajajaja me acabas de hacer escupir mi agua de coco!!!

Tienes que darme el número de javier, tenemos que ir a buscar a javier en las tardes lluviosas.

De ahora en adelante lleva el gas pimienta a la mano ehh!.

ya mero llego!!! wiii

Lilián dijo...

Lo que no les dije es que, en cuanto llegué a la casa, tiré el papelito en el bote de basura.

Fue un acto poético.










Está bien: no.

luisitomx dijo...

jajajajajajajaja

W.J. Porter dijo...

"Concha con nata" Jejejejejeje Yo alguna vez estuve a nada de embarrar los chones porque un extraño se acercó a saludarme en la calle. Sí, la gente 'amable' que regala 'amistad sincera' a extraños da mucho miedo. tal vez te quería reclutar para algún culto chistos.

Rafael Merino Isunza dijo...

Mira las cosas que suceden al tenor de la lluvia ácida de la ciudad…

Towers, Gabriela dijo...

Stranger, danger!

Que bueno que no le dijiste que estabas en busca de una concha con nata, se le hubiera quitado lo sincero al sujeto.

Hec dijo...

Ja, me latio mucho este post,

saludos.