El sábado, Luis Jorge dejó de ser mi amigo. Otra vez es el acosador.
Abundaré. El viernes iba subiendo las escaleras con el camarada Reindertot, después de una visita relámpago a Tlatelolco y unos alambres (de comer), cuando me topé con el muchacho del 16. Me preguntó a dónde iba, cómo estaba y de cuál calzaba. A todo respondí con una mueca, mientras el camarada me hacía señas como preguntándome "así que éste es..."
Después, mientras el camarada descansaba, salí con los Candy y JP. Fuimos al centro, caminamos a lo tonto, le indicamos a un mochilero dónde había un hostal y finalmente entramos a una como fiesta en quién sabe dónde, pero era como un penthouse/bodega desde donde se veía todo el Centro Histórico. Estuvo fenomenal y nos pusimos hasta las chanclas y vimos un set de DJ acompañado de batería, que fue una de las cosas más "progresivas, weeee" que hemos visto en nuestra vida. Hasta recogimos un rin en la calle (aún no sé por qué) y nos lo llevamos de recuerdo.
Mientras tanto, el Acosador me mandó un SMS. Transcribo: "ya volvi de la calle ya te dormiste?". A lo que contesté algo escueto como "estoy en el centro". El Acosador, insistente, me contestó: "a que shido y si me imagino que a de seguir tu invitado en tu casa".
Ese ese-eme-ese para mí fue algo como "no estás sola, así que no puedo visitarte, así que nada, guiño guiño". O lo que es lo mismo: "me respondes, así que me das pie, así que me voy a lanzar, así que ya dejé de ser el amigo buena onda sin intenciones". Y después: "Pero cuando tu amigo se vaya, te puedo visitar, ya sabes, guiño, guiño". ¿Me equivoco?
Oh, por Alá, creo que estoy muy paranoica.
Abundaré. El viernes iba subiendo las escaleras con el camarada Reindertot, después de una visita relámpago a Tlatelolco y unos alambres (de comer), cuando me topé con el muchacho del 16. Me preguntó a dónde iba, cómo estaba y de cuál calzaba. A todo respondí con una mueca, mientras el camarada me hacía señas como preguntándome "así que éste es..."
Después, mientras el camarada descansaba, salí con los Candy y JP. Fuimos al centro, caminamos a lo tonto, le indicamos a un mochilero dónde había un hostal y finalmente entramos a una como fiesta en quién sabe dónde, pero era como un penthouse/bodega desde donde se veía todo el Centro Histórico. Estuvo fenomenal y nos pusimos hasta las chanclas y vimos un set de DJ acompañado de batería, que fue una de las cosas más "progresivas, weeee" que hemos visto en nuestra vida. Hasta recogimos un rin en la calle (aún no sé por qué) y nos lo llevamos de recuerdo.
Mientras tanto, el Acosador me mandó un SMS. Transcribo: "ya volvi de la calle ya te dormiste?". A lo que contesté algo escueto como "estoy en el centro". El Acosador, insistente, me contestó: "a que shido y si me imagino que a de seguir tu invitado en tu casa".
Ese ese-eme-ese para mí fue algo como "no estás sola, así que no puedo visitarte, así que nada, guiño guiño". O lo que es lo mismo: "me respondes, así que me das pie, así que me voy a lanzar, así que ya dejé de ser el amigo buena onda sin intenciones". Y después: "Pero cuando tu amigo se vaya, te puedo visitar, ya sabes, guiño, guiño". ¿Me equivoco?
Oh, por Alá, creo que estoy muy paranoica.





