24 de septiembre de 2008

Escritura automática: a la orden del día

Sé que prometí escribir más a menudo en mi pobrecito bló. Las excusas al respecto son todas banales y poco interesantes, pero lo que llamaría la atención de un sociólogo desempleado es la curva de acción/escritura que predomina en mis hábitos bloguiles.

A saber: mientras menos pasa en mi vida, más escribo (acá algún psicólogo recién desempacado de su servicio social diría: "¡Ajá! Desfogas tus frustraciones internas en postitos más o menos elocuentes, plagados de metáforas tontísimas"). Ahora que tengo días ajetreadísimos, llenos de peripecias, tengo menos temas para escribir.

La verdad es que me da cierta vergüenza incomprensible el venir y detallar mis días u ocupaciones con referencias y descripciones. Me parece inútil, pretencioso y ególatra. Pero luego: los blós personales son todos inútiles, pretenciosos y ególatras. Después, los temas más o menos triviales son poco interesantes y, además, para eso está el Facebook. Y los programas de Carmelita Salinas.

Cuando uno se pone a citar a sociólogos desempleados, los demás te acusan de intelectualoide de pacotilla. Cuando pones fotos, te acusan de pereza. Cuando pones animales cogiendo con curas, te acusan de cosmopolita.

(La verdad es que nadie me acusa de nada, pero me gusta hacerme la víctima)



7 comentarios:

Garash dijo...

Glorioso, la sutileza de twitter nos libra de un pensamiento elaborado.

Sirva este pequeño comentario como muestra de ingratitud y como halago a la gran capacidad de resumir la vida en menos de 140 caracteres.

¡Larga vida a twitter!

Taquero Narcosatánico dijo...

wow, eres adicta al twitter, nunca lo hubiera imaginado...

Boqueño dijo...

Sí, el pinche twitter es adictivo.

Humberto Acciarressi dijo...

Doy fe de lo que decìs, mi querida Lilian(la más hermosa de todo Twitter): sos una excelente twittera. Exagerás en lo que sostenés sobre mi (me refiero a eso del alto voltaje), pero yo no exagero lo que digo de vos. Para dejar huella en Twitter hay que tener cierta inteligencia - por cierto no muy frecuente- y vos la tenés. Pero lo que me pone de la nuca (expresión argentina) es que trates de justificar con nada menos que la vida, el hecho de escribir menos en tu blog. No es justo que nos prives a tus lectores de tus muy buenas crónicas. Varios de los mejores cronistas del siglo XX hablaron sobre ellos, como si lo hicieran en un blog. Si está bien escrito (y es tu caso) cualquier anécdota, por más privada o banal que parezca, es interesante. Lo malo es cuando uno no sabe escribir, digamos parafraseando a Oscar Wilde. Asi que hacete siempre un tiempito en medio de tus andanzas cotidianas y tus necesarias twittereadas, y escribí esas lindas y picarescas crónicas en esta Isla siempre con el sol bien arriba. Te mando un beso desde Buenos Aires. Humberto.

Cecilio dijo...

Tú escribe y punto.

tu chica yeye dijo...

mmmm... yo paso

yo la neta no le vi mucho sentido a esa madre

:::X@Vy::: dijo...

Yo aun no me sobrepóngo al feisbuc :(