26 de mayo de 2008

Post autocomplaciente, inmisericorde

Hoy cumplo 22 años.

(párrafo suprimido sobre cómo este día me pasa igual que el 24 de agosto o el 11 de diciembre o el 17 de enero: días arbitrarios en los que todo ocurre igual que siempre, un onomástico más, uno menos; un lunes de hace 22 años en la Calzada del Hueso, un bebé Gerber que no se parecía al del empaque; una foto con mis hermanos en pijama, despeinados, sin saber qué hacer: sonreír o llorar porque ahora menos hamburguesas Arby’s y menos paseos y menos espacio y menos todo)

Pasé todos mis 21 sumida en constantes tragicomedias escritas por pedido: agréguele una dosis de presión innecesaria, estrés prematuro, amores fulminantes, sexodrogasrocanrol, codependencia económica, incertidumbre laboral, reflexiones filosóficas, sacrificios humanos, pensamientos obsesivos, neurosis y fobias.

Planeo pasar los 22 exactamente igual, aunque con un porcentaje menor de todo. Un porcentaje de 83% (elegir la cifra me costó mucho trabajo, porque no dejé de pensar que si renunciaba a todo aquello, mi vida iba a ser como una sopa de letras: aburrida e insípida). Menos drama, espero. Más independencia, confío. Incertidumbre: toda la que gusten. Neurosis: yoga, pilates, Biometrix, drogas duras… todo con tal de contrarrestarla.

Uno no cambia. Pase lo que pase. Porque es un viernes por la noche, y aunque ya tienes todo tu tingladito en orden y apareces como una mujer renacida que está dada de alta en Hacienda, paga sus impuestos y desayuna cereal de fibra, acabas malacopeando en una reunión. Y entonces todo el show se viene para abajo. El telón se desgarra, una viga le cae en la cara al actor principal, un técnico de audio comete suicidio con una palangana, el agua se desborda y todos los espectadores mueren ahogados.

Después irás a tu blog y escribirás todo con metáforas inútiles. Pero en el fondo sabrás, siempre sabrás, que cuando lo has arruinado… lo has arruinado en serio.






Lo bueno es que me quedan como 50 años para seguir arruinándolo. Y la verdad es que, aunque parezca autocomplaciente, no me pesa arruinar ciertas cosas. Puedo hacer un batidillo de mi vida ¿y mis 50 mil pesos qué?

Por otro lado, no entiendo la costumbre de felicitar a la gente en sus cumpleaños. Es decir, sí, hoy se celebran tantos años de que mi madre sufrió uno de los dolores más mortificantes de su vida, y por lo menos tantos años y 9 meses de que mis papás tuvieron sexo sin protección. En serio, ¿debemos felicitar a la gente por lo obvio? ¿Por vivir? ¿Debemos hacer de cuenta que nadie es experto en el difícil y traumático arte de dejar transcurrir los años?

¿Debo seguir haciendo preguntas sin destinatario en lugar de ir y arreglar mi batidillo?

8 comentarios:

Mario dijo...

Pues, obviamente, ¡¡felicidades!! Por usted no pasan los años!! :D

saludos
Mario

Stephanie dijo...

Ehh pues francamente me vale madres, te voy a seguir felicitado porque aguantar 22 es ganancia, y tu existencia es cool aunque te pongas acá a decir que es insulso lo de la felicitada

A darle átomos a este año, con mas sexo, drogas y rock

Bajo Presupuesto dijo...

Pues felicidades, y brindo por el mundo que no cambio, a pesar de nuestros sueños.

chilangelina dijo...

No mi querida Lilian, no termina usted de entenderlo: los que nos felicitamos somos nosotros porque usted esta viva.

Lilián dijo...

Ande! Chilangelina se la aplico! ni modo Tocaya, a dejarse consentir.

Mundo: Felicidades!
Lilián: También para ti.

tu chica yeye dijo...

@chila: no vino la complaciente?

eh we... ps coincuerdo a mis los cumples y fechas especiales namas no.. also tengo mala memoria

El Agus dijo...

Al fin que ni te conozco en persona asi que:

FELIZ CUMPLEAÑOS LILIAN !!!!!

Un abrazo

Quéjome dijo...

Felicidades Preciosa! que se cumplan este y los 50 más que dices.

Sigale echando ganas (que como dicen por ahí) que es mole de olla.