20 de diciembre de 2009

El placer fue mío


Hace dos semanas, un jueves, terminé de editar mi último Chamuco. Fue un día ordinario: llegué tarde a casa de Elisa, la diseñadora; alegué dolores musculares y me dio unas gotas de aromaterapia con chochitos para aplacar mis dolencias; manifestamos nuestras quejas usuales de cuarto a cuarto, pedí comida asiática a domicilio y me la comí enfrente de Wenceslao, mientras hacía el famoso tru-tru en Photoshop.

Y luego, cuando todo acabó, Elisa me acompañó al sitio de taxis mientras me hablaba de las relaciones, de los hombres, de todo lo difícil que hay en medio... Pero yo no la escuchaba, no con atención, y pensaba que ésa sería la última vez que haría ese trayecto y nos diríamos "te veo en dos semanas y descansa y que te vaya bien y nos buscamos por el Skype". Cuando nos dimos el abrazo de despedida, me dijo: "'¡De veras! ¡Éste es el último!", pero yo la interrumpí y le pedí que no dijera nada, que fingiéramos que no sería el último, que hiciéramos como que en dos semanas nos veríamos de nuevo para sacar la revista.

Todo es tan agridulce. Lo que me tranquiliza en buena medida es que seguiré escribiendo para ellos, que la relación no se romperá del todo, pero es distinto. Y aunque ya no cometeré errores inaceptables como poner "cuplimos" en la portada, confundir los créditos, insultar involuntariamente a los lectores y dejar ir comas de más, el proceso de edición de El Chamuco era especial. Lo era, porque sucedía de una forma amigable y casi íntima, y confiaban en mí. O estaban obligados a confiar en mí, qué más da.

[Paréntesis: acá pueden leer la "última entrega" de mi columna, intitulada igual que este infame bló]

Una de las cosas que jamás esperé de estar ahí fue que, tanto en la FIL como en las presentaciones chamucosas, la gente me dijera: tomémonos una foto, firma mi revista, sonríe como guacamaya y di algo gracioso ahora mismo. La posibilidad de ser leída por personas ajenas al bló y al tuíter, esos antros de perdición, me honró mucho.

Voy a soltar una frase trillada: lo más gratificante de estar con los chamucos fueron ellos, precisamente. Aprender de los grandes. Verlos dibujar, escucharlos hablar y hasta convivir con ellos de una manera más relajada. Conocer de primera mano ese proceso por el que son lo que son. Creo que trabajar con gente que admiras es una de los privilegios que rara vez te otorga tu chamba de ocasión.

Como algunos recuerdan, es casi como si hubiera predicho que estaría ahí. El futuro es brumoso, pero me gusta que sea así. El placer de trabajar con ellos, verdaderamente, fue mío. Todo mío



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15 comentarios:

Antara Adachi dijo...

Carajo, ¿es que no te cansas de hacerme llorar con tus posts siempre después de la medianoche? Estuvo fuerte, me dio nostalgia hasta a mí. =[

kazuyanavy dijo...

Pues como en todo, espero que el cambio sera para bien. :)

ge zeta dijo...

Leer éste y luego el otro post que linkeas es muy bonito. Como leer precisamente eso, un sueño.

Suerte en todo.

N. dijo...

Mucha suerte Lilián, ojalá pongas aquí un update o por lo menos tuitees una que otra cosa. =)

Kyuuketsuki dijo...

Podría afirmar, sin temor a equivocarme, que terminó una etapa en el chamuco. Disfrutábamos de tu edición, snif. Mucha suerte en todo lo que viene.

Fire_tony dijo...

Huy sí, huy sí.

¿Por qué no les dices que me robaste un encendedor he? ¡HE!

Zabioloco dijo...

Adelante ...

Más cerca del chamuco...
Tienes suerte , mucha suerte
Saludos

Liz dijo...

Ay, Liliáns, soy tan fan. ¿Te había dicho que antes de que entrara al ahora afamado bar de perdedores ya era tu fan? Si no, ya lo dije; si sí, ps para que te acuerdes.
Creo que tanto el equipo de El Chamuco como tú se retroalimentaron. Qué boneeeto, diría Pelo.

Oyieth dijo...

¿Soy yo, o siento que tus ultimos posts han sido sobre despedidas y cosas así?

Suerte en todo, como siempre.

Unicornio dijo...

Va de nuevo:

Si mal no recoerdo, Existió una vez, la (ya casi) extinta Raza de Los Hombres. Y TODOS ellos (y ellas, Las Mujeres, por supuesto!) eran Grandes. Lo que ocurre es que algunos se ponían de pie sobre los hombros de otros, y así podían ver Más Lejos. Y Más Claro. Y podían Ser Mejores. Para el Bien de Todos...

De modo que TÚ eres Grande también. Igual que los que escriben y pasean y son "fans" de otros y que comentan por acá. Sólo que ya lo olvidaron. Pero los Unicornios no.

Y en ese "futuro brumoso" que todos compartimos (y que hace que la Vida sea Todo lo Interesante que Es!), entre el Acá y el Ahora, podremos seguir saludando a l@s Amig@s (como tú, por ejemplo, si nos consideras "amistades" aunque sea "virtuales"), sin importar dónde y cuando estén.

Muchas Felicidades en estas Fechas de Inspiración y Recogimiento (incluyendo en el sentido en que estaban pensando, canijos albureros, juar, juar!!!), y Esperanza y Coraje (sobre todo cuando nos empiezen a cobrar más impuestos y transporte y gasolina, "haiga cosa") para el Año que Viene, estimada Lilián (con el Legendario Acento en la "á") y cuates que fielmente te siguen, son los Mejores Deseos del

Memorioso Caballito con Cuerno...

P.D. Y, a pesar de todo lo agridulce, ¡¡que tengan Días Luminosos, dondequiera que estés (y estén)!!

Unicornio dijo...

--> FE DE EDIPUTADOS, DIGO, DE ERRATAS <--

Chen!!
(Creo que la regué!)

Ejem, ejem... lo que ocurre es que, en el Unicorniano idioma, "recuerdo" se pronuncia como "recoerdo" (haciéndo énfasis gutural en la "o", por favor. Gracias).

(Sí, cómo no. A ver si me creen esta "ligera exageración").

Erradamente, se despide,
el Avergonzado Unicornio

Alberto De Ávila dijo...

Pues sí, el título le quedó a la perfección a este post tan nostálgico...

De menos, sabrás que te queda el grato recuerdo de que sucedió, y que tu fuiste parte de ello!

ASí que no se nos achicopale wapa!

Que dicen que de frente y pa'delante!

Que andes chévere!

Besos!

Pop!

pabgus dijo...

¡que malísima onda!

aunque no edites más el chamuco, esperemos que sigas colaborando con ellos de vez en cuando.

Aryana roiz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aryana roiz dijo...

Va de nuevo:
¡No puede ser que ya no vayas a estar con Los Chamucos! bueno al menos te conocí en la presentación de el libro de Pato y el fisgón, y aunque hayas firmado en mi revista: "Para Ariana de una que ni al caso" me quedo con un bonito recuerdo, tu último chamuco!

Suerte de parte de una que ni al caso jeje