28 de marzo de 2009

Ayer fui a ver a Peter Gabriel y me sentí la más joven entre puros rucos


Oquei, no quiero ser grosera: eran rucos con clase, cabello canoso, whisky en mano, esposa de cabello ultra-rubio planchado hasta la perfección, panzas desbordantes y ánimo SÚPER en onda. Del estilo: bailaré para sublimar mi juventud perdida, mis años asalariados, mi hipoteca, mi casita en Las Lomas, mi esposa frígida y mis hijos adolescentes cocainómanos.

Fue un GRAN concierto.

Travis, como banda abridora, no tuvo desperdicio. A pesar de que ciertos espectadores, y me refiero a los rucos con clase y whisky en mano, se preguntaban unos a otros "¿qué es un Travis?" o, ya más o menos enterados, "¿cuál de todos ellos se llama Travis?".

La situación cómica de la noche:

En cuanto salió Travis nos paramos. El sentido común concierteril es muy certero al respecto: pararse en cuanto sale la banda. Puedes no saltar, puedes no corear, puedes no gritar como si fueras un idiota con un par extra de anginas, pero de-fi-ni-ti-va-men-te sabes (aún de una forma intuitiva) que DEBES pararte. ¡Por Alá!


Entonces ahí estábamos, parados, en la zona platino donde TODO mundo estaba sentadito comiendo palomitas. Nos paramos, ¿y qué sucede?

La gente nos EXIGIÓ que nos sentáramos. Una tipa atrás de mí empujó su dedo índice en un movimiento unidireccional y repetitivo sobre mi hombro, un movimiento que execro como a los crímenes contra los chechenos, y me dijo:

- ¡No veo!

Daban ganas de decirle: "perfecto, come más zanahorias, señora cuarentona". Le dijimos que era UN CONCIERTO y nos dijo:

- ¡No sean egoístas!

"No sean egoístas". No seas egoísta tú, señora cuarentona. Estás en un concierto, no en la sala de tu casa viendo los programas de Discovery Home & Health.

Luego de la violencia verbal por parte de los asistentes, Fran Healy emergió de la oscuridad y dijo -con su acento escocés comiquísimo:

"Por favor, párense. Me siento raro de verlos ahí sentados. No están en el cine, ¡están en un concierto!"


¿Qué hace la gente idiota? Se para.




Peter fóquin Gabriel

Qué vozarrón, aunque mi acompañante dijera que ya parecía una señora gorda (tranquilízate: no revelaré tu identidad por el bien de todos). Su hija no canta mal, en mi opinión, pero de nuevo mi acompañante -al borde de la neurosis- dijo que no era nada impresionante. Púf. Había un ruco canoso con whisky en mano delante de mí que DE HECHO estuvo moviendo las caderas durante Steam. Bailaban. Coreaban. Estaban genuinamente emocionados.

Yo me sentía joven entre todos ellos.

Al lado de mí estaba el niño más hermoso del universo. Su papá seguro era fanático de a quien en adelante llamaremos Peter fóquin Gabriel. No sólo era  hermoso sino que traía la actitud más ponedora. Coreó TODAS las canciones, agitó los puños diminutos en alto, exigió a su padre que grabara todo en la cámara, y se ligó a unas tipas de Ciudad Juárez que lo miraban arrobadas.

Yo morí de celos.



19 comentarios:

Lilium dijo...

"perfecto, come más zanahorias" jajajajaja

Y pasar del niñito hermoso a sentir pena por otras personas cuyas tristes relaciones amorosas son tan evidentes...

Tocaya, eres mi idolo! ¿ya te dije?

Stephanie dijo...

estúpida señora cuarentona! y estúpidos todos los asistentes sentados....que cripi

los cuarentones de estos días ya no rockean en conciertos como antes


PETER FOQUIN GABRIEL!!! ruuuls...que chido que fuiste

Taquero Narcosatánico dijo...

Ni modo, yo no vi al pedro pinche gabriel, pero es que ni lo conozco y lo poco que conozco no me llega ni al corazón ni al pancreas.

Como que no es lo mío andar viendo "maestros". Pero seguro estuvo chido.

Yo, Vakero dijo...

Maldigo mi presupuesto de 300 pesos cuando el boleto más barato disponible era de 450.

¡Peter foquin Gabriel!

Lo escucharé hoy, mucho, en tu honor.

Y de las cuarentonas... pues total... traen una Wingstar, no merecen mi atenciòn.

Slaudos.

sucia dijo...

ay, nomás de leer la crónica se me antojó escuchar a peter foquin gabriel!

y, este... a mí me gusta coger con los calzones puestos. es muy sexy, sobre todo si tu macho no te los quita porque quiere hacerlo así, sin quitarte los calzones... JAJAJA.

sanbond dijo...

Ohhh, me estoy haciendo vieja demasiado pronto, yo soy de las que les gusta estar sentada por respeto a los que no se paran, pero neeeeel, ya no lo haré más, me valdrán madreeeeeeee tooooooodos de hoy en adelante en los conciertos, jejejejejejejejeje.

Anónimo dijo...

Tres aclaraciones:

1. Yo NO estaba "al borde de la neurosis". Después de Sinead O' Connor y Paula Cole, la hija de Peter Gabriel, como su corista, deja mucho que desear.

2. Omites decir que "el niño más hermoso del universo" tenía 9 años (y que, de hecho, tú le calculaste 7).

3. El salero regresó a la mesa del cantante de Motel y su fantasmagórica novia, una vez que ellos se habían ido. Lo cual sólo demostró que, inevitablemente, todo en el universo tiene un orden.

UB

Towers, Gabriela dijo...

Claro que ese güey de Motel no le hablaba a la novia, seguro era una escort pagada porque es gay. ¿Era el de Motel que es hijo de Paty Chapoy? Ay, también tengo que dejar de ver tanta porquería.

ALEX dijo...

Cierto lo que comentas,aca en Guadalajara en el concierto de Santana también me sentí el más joven entre tipos sesentones con camisas caras y fajados¡fajados!acompañadas de sus esposas en tacones......un señor que frego todo el concierto con que nos sentaramos,ohh,yo creia que solo aqui había gente tan antipatica que va a un concierto pensando en formas de como joder gente y no dejarla vivir el momento

vergamin dijo...

di con tu blog por el de pavel www.la-vida-inutil-de-pavel-perez.blogspot.com puso una foto tuya y crei que ibas a estar buena, pero ni una puta foto? que pendejada, con razon eres amiga de ese puto marrano homosexual pon una foto tuya enseñando las tetas o algo, puto blog aburrido.

Tamayo dijo...

¿No amaste sus coreografías? como que todos giraban o se hacían para atras. ¡O los dibujitos con caritas!

A mi me paso algo parecido, pero mas bien era como una crisis burguesa, de ver rucos con whisky y odiar la idea de algún día convertirme en uno.

Anónimo dijo...

Ay! y fui a un concierto de la arrolladora banda limón..ay manta...bien increible...

chilangelina dijo...

Qué buena reseña, viste al Pedro Gabriel! Qué envidia.

Y qué triste que algún día alguien me dijera "estúpida señora cuarentona". Por eso nunca voy a cumplir cuarenta.

chilangelina dijo...

Jojo, alguien quiere que enseñes tetas.
Me cae que eres bien famosota.

Taquero Narcosatánico dijo...

Si, los lectores se agarran muchas confianzas. Es lo malo de que seas "buena onda".

Lilián dijo...

Aunque sigo sin saber a qué marrano homosexual se refiere. Tengo muchos amigos gordos gays. Está en chino saber cuál de todos.

Taquero Narcosatánico dijo...

por el nivel de odio irracional generado, seguro se refiere a él:

http://www.la-vida-inutil-de-pavel-perez.blogspot.com/

Plaqueta dijo...

A mí me encanta ver los conciertos sentadota. A menos que sea de mérol, pero de mérol muy mérol. Yo soy esa señora cuarentona a mis 25, SNIFFFFF.

Lilián dijo...

Plaqueta:

Indíd. Mira que irte del concierto porque traías cargando "unos ganchos". Eso sí está jévi. Pero se te perdona, no sé ni por qué, pero sentiría feo decirte algo como "¿Ah, sí? PUES JÓDETE"... que es lo que le diría, o deseaba decirle, a la señora cuarentona.