17 de febrero de 2009

¡Ya está aquí!


La muy esperada y última parte de Bon Voyage, el cuentito que describe a una fauna antropológicamente despreciable y estúpida, de la que el 98% de los habitantes del mundo quisiera formar parte. Descubramos qué paso con la gorda pero brillante cineasta, la malograda kitsch diseñadora de revistas que nadie lee, y el músico con bronceado perfecto que no sabe deletrear la palabra ABEJA.

¿Nico perdonará a Amaia?

¿Andrea y Alonso continuarán juntos?

¿Los franceses se sobrepondrán a su bronceado?

¿Alguien golpeará a alguien?

¿El cuento mejora o de plano es igual de malo que sus dos primeras partes?

Descúbralo YA:





Agradezco a Fernandito Colunga por servirme de inspiración para el personaje más moralmente irreprochable de la travesía.


1 comentario:

Israel V.R. dijo...

Cierto, también no pasa nada con el bronceado de los franceses, ¿y sabes por qué? porque si no están los franceses no pasa nada

Saludos y ya te dejo en paz por hoy