7 de marzo de 2010

La selva y el glaciar


A los mexicanos nos gusta decir que tenemos
todo en el país: ecosistemas variados, playas, selvas, desiertos y algunos bosques. La verdad, comparados con Argentina, tenemos poco: en sus más de tres mil kilómetros de extensión poseen esas enormes porciones de tierra de aridez verdaderamente deprimente que es la Patagonia, bosques y lagos de verdor intenso, y en el noreste hay una porción selvática fascinante y salvaje. Pero al sur, oh al sur... Los glaciares más grandes del mundo, en constante movimiento: espectáculos de nieve, hielo y montaña que no se parecen a ningún otro (ni siquiera a los fiordos noruegos).

Como otros lo han hecho antes, podemos suponer que mucha de la presunta arrogancia de los argentinos proviene de una tierra rica y fértil que atrajo por montones a inmigrantes europeos a principios del siglo pasado. Por la mañana leía una porción de un libro de Marcos Aguinis donde citaba al mismísimo Cantinflas, que decía: "La Argentina está compuesta por millones de habitantes que quieren hundirla, pero no lo logran".

Yo espero de todo corazón que no lo logren, porque su imponencia natural opaca esa necesidad constante del argentino por saber cómo lo percibe el resto del mundo (que alguien me dé diez pesos por cada vez que un taxista o personaje cualquiera me pregunta
cuánto me gusta Buenos Aires... tendría mi pasaje de regreso pagado).

Sin más preámbulos, fotografías de putamadre (mamá, papá: perdón por las groserías)

Las cataratas de Iguazú. Impresionantes, ruidosas y enormes.


Para sacar esta foto tuve que empaparme un poco. Como puse en mis siempre-jocosos-ajá comentarios de Facebook, ducha gratis apta para los habitantes del Edomex (yo incluida).

Cuando viajé en la lanchita observé esta asquerosa tortuga (odio todo lo que tenga reminiscencias reptilianas). Miraba como estatua a lontananza, mientras su vástago se asaba como pedazo de carbón sobre una piedra.

En una cafetería entre las parcelas había una familia de coatíes dando tumbos. Buena onda los chavos.

Mi clásico foto turística de ocasión. Con los colores intercambiados, así que algunas porciones de agua se ven moradas (igual que yo, aunque es cierto que estoy más bronceada que nunca; en tu cara, Beyoncé)

La entrada al mirador de Garganta del DIABLOU (con dedicatoria especial a Triquis, María, Carlangas, Fanny y Calleja).


***


Estos días, como escribí, fui al Calafate. La población es la más cercana a los glaciares del sur: es pequeña, con una vibra alpina que por momentos te recuerda al pueblito de Eduardo Manos de Tijeras, aunque igual tiene esa complacencia molesta que poseen todas las ciudades en extremo turísticas. Todas las casas tienen techo de dos aguas y están pintadas en colores aparatosos, como para agregar una nota de color al paisaje compuesto por dos paradojas: el desierto poblado de calafates (la planta espinosa), matorrales y arbustos secos. A lo lejos, montañas nevadas coronadas por el glaciar.

Me quedé en un hostal-albergue estilo cabaña, muy bonito pero con cierto personal un tanto ojete. Mi amigo de ocasión fue un francés, Aurelien, que habla con un español plagado de "súper" "buena onda" y "como se llama... este..."

Por lo demás, no hice muchas migas (además de las charlas eventuales con la señora de la cocina, varios israelitas -toda la juventud de Israel está vacacionando, luego de terminar el servicio militar- y algún despistado). Lo verdaderamente impresionante ocurrió al llegar al glaciar Perito Moreno.

"Dejemos que las imágenes nos ilustren mejor"

Vista panorámica del glaciar. Por momentos es posible observar enormes trozos de hielo en caída libre: el splash contra el agua es poco comparado con el ruido, como explosiones intermitentes de un relámpago


El close-up es cortesía del día, que estaba nublado, de modo que el hielo se ve azul (en contraposición con la brillante blancura de un día soleado). Acepto que me recuerda a una paleta helada sabor mora azul.

El frío es, además, muy agradable: ventoso y helado, pero no demasiado. Esta foto me la sacó un japonés, a quien yo le saqué fotos con toda su familia

Realmente, después de ver esto, uno puede decir: "ya, ya puedo morir en paz". Pero no nos pongamos catastrofistas, que luego mi querida Chilangelina me regaña: faltan muchos milagros naturales por ver antes de colgar las "zapatillas deportivas, goe".

Al otro día fui a la reserva del Lago Argentino. Acá, los presuntuosos flamingos sólo estando ahí

Tengo la impresión de que los pinos fueron plantados hace algunas décadas en un intento por tener un poco de verdor cerca del pueblo


Luego de mucho caminar me subí a un montecito y lo que vi casi me noquea: el Lago Argentino, de un azul turquesa con notas verdosas. Es un golpe directo al corazón

En esta lagunita nadan patos. Por alguna razón, me quedé atrapada en un cruce y me empapé-enlodé. Todo alrededor del agua es esponja: la sensación de caminar sobre ella es como si se hiciera sobre algodón.





Por el momento, agradezco infinitamente a todos por los comentarios del post anterior. En serio: a TODOS. Por el momento, ya que ayer asaltaron a Esteban con cuchillo en mano, y el tiempo apremia, parto hoy por la noche a Mendoza. Me dicen que todo está tranquilo en la zona, y supongo que merezco un poco de buena degustación de vino (de un vino que cueste un poco más que una tarjeta Ladatel).

Actualización:

Videos con vista panorámica del glaciar y del Lago Argentino:


15 comentarios:

Cool Acid dijo...

Que envidia! Todo se ve hermoso. Iguazú se oye como "inguesu", tu sabes, el eufemismo mexicano. Y asi.
Y ya, siguete divirtiendo y luego nos enseñas todas tus fotitos.

kthxbye

PiNkY dijo...

Pero claro, ¡imposible prescindir de una buena copa de tinto argentino! y mate claro es, me da gusto que en tu viaje de momento todo sea bello y vaya bien.

Muchos saludos desde México, se te extraña.

Luis Frost dijo...

¡glaciares! tus posts siempre me ponen de buenas.

rafafefifofu dijo...

¡Wow! los glaciares se ven increíbles ¿irás a Santiago? tienes que ir, dicen que es increíble y que está intácto.

Eileen Truax dijo...

Mi próximo viaje va pa'llá. Bueno, el próximo con lana, pues.

Jair Trejo dijo...

Wow, ahora tengo una de tus fotos como fondo de pantalla. No puse una donde sales tú, porque sí soy fan pero no quiero que se te suba a la cabeza.

Es espectacular como en América, y particularmente en el Cono Sur, la naturaleza se nos "atraviesa" con una belleza qu es tanta que se vuelve hostíl.

Unicornio dijo...

Meridional y sonriente (qué bien!) "Á":

Hubo un Tiempo, cuando el "rock" ERA Rock!, los hombres eran Hombres y las muchachas, Mujeres (y los Caballos con Cuerno se honraban en cabalgar junto a ellos y ellas... bueno, ejem, TRAS de "Ellas", jeje!..., mejor le sigo...)

...decía... un Tiempo en que se podía ir desde la parte más al sur de Tierra de Fuego hasta las islas Shetland del Sur. ¡N'ombre, digo, mujer, no sabes lo que era pisar suelo antártico! (y tratar de recuperar tu pie antes de que se pusiera negro, juar, juar!).

Por eso, leo tu cuasi-apasionada crónica y te entiendo perfectamente... a despecho de que los paisanos nos acusen de "traidores a las bellezas de Televis..., perdón, del "México Bicentenario" (??!!)", esas vistas tienen algo de irreal y de otro mundo que rara vez se puede ver en la otrora "Región Más Transparente" (del México de antaño).

Aunque, pensándolo bien, si el senado y los diputontos se ponen las pilas (?!), se puede intentar reclamar el "iceberg" desprendido del glaciar Mertz en mi añorada Antártida. Total, es cosa de que los expertos del PRD manden "paracaidistas" (literalmente), mujeres, niños y "viejejitos" a invadir el miniglaciar... ¡y ya estuvo!

Y así, ya podríamos decir que México SÍ "tiene de todo" (menos políticos con embarrada de cerebro o estadistas de verdad. Ni modo, no se puede tener todo, mmhhh!!).

Brinda por tu osado periplo con un buen vinito (recomiendo un Merlot-Cabernet, recio, po's pa' que amarre!), y te mando un cálido saludo y abrazos antes de ir a registrar la idea y fraccionar el dichoso iceberg, para los hielitos de las bebidas del "Bicentenario"

...y la pista de Hielo "Zócalo-Bicentenario",

...y los raspados marca "Centenario de la Revolución", y las...

¡BUENO, YA, BASTA!!!

Hiperactivamente, se despide,

el escarchado Unicornio (¿frappé?)...

P.D. Felicidades por las fotos! Ahora sí, congelaste bien esos momentos en las fot... jeje!, "congelaste": no fue ironía, te lo aseguro...
...pero SÍ los "congelaste"... jaja!

Fire_tony dijo...

El de aquí arriba ya lo dijo todo. Meh

ge zeta dijo...

Sí es cierto. Ese wey ya dijo todo.

No dejes de postear.

N. dijo...

¡Qué hermoso! Snirrif, ¡qué envidia! Gracias por las pics.

Un abrazo.

Rubo dijo...

¿Ya dijeron todo? ¿En serio? ¿Ya dijeron "asedirotu"? ¿No? Ah: Asedirotu.

Qué bonito se ve todo. Yo sí quiero ir antes de que me muera. Voy a armar una coperacha.

rainman dijo...

Oye, no me dices si se puede comer un raspadito por ahí, o de perdis uno que vendan como souvenir. Eh? De limon, grosella o piña? no? Ah, pues ahí sí que le ganamos a esos argentinos ok?

Sabandija dijo...

¡Qué envidia! me encanta leer tus entradas viajeras, contándonos lo bueno y lo malo también.Nada como los viajes para encontrar algo de sabiduría.

Triquis dijo...

Duuuude, que bonitas fotos...pero no cabe duda que la de Garganta del DIABLOUU se lleva las palmas. Me reí mucho con ella. Jajajajajaja

Te mando un caluroso abrazo hasta donde estés duude.

Stephanie dijo...

jajajajaja DUDE!!!! el DIABLOU!!!