8 de octubre de 2009

Post musical en tres tiempos

Primer tiempo

El domingo pasado fui a ver el segundo concierto de Depeche Mode, con los Raveonettes como banda abridora. Todo el espectáculo me gustó muchísimo, por razones tan disímbolas: Sharin Foo merece que la maten por glamourosa, bella y talentosa. Dave Gahan es el hombre más estúpidamente sexy del universo. Martin Gore me parece un hombre tan lúcido: es tan poético verlo en el centro de la fama, usando trajes brillantes, que me pone a temblar. Me gusta tanto porque es tan típicamente inglés, con sus dientes chuecos y su mal corte de pelo, con un talento excepcional que se impone a su timidez, con una sensibilidad desbordante... Mientras los veía cantar juntos pensaba que ambos eran los polos de un mismo hilo. Pensaba también que, en primera instancia, me gustaría conocer a un tipo como Dave, con el mismo protagonismo, sensualidad y la misma proclividad a la autodestrucción (a la que se impuso, ¡qué tan admirable es eso!). Sin embargo, creo que siempre escogería a alguien como Martin: un talento a raudales escondido en un empaque más bien ordinario, que te conmueve con pocas palabras y algunos gestos.


Segundo tiempo



Lo de los Emtiví fue por buena onda de los chicos de Chilango.com (del querido Xun, Justificar a ambos ladospara ser más exacta). Al lugar llegué sin grabadora ni cuaderno de notas -pero esto Xun no lo debe saber. Me hice amiga de unos fotógrafos de AP y EFE, algunos con acentos extranjeros, con los que me la pasé chacoteando sin prestar atención... hasta que aparecieron los de Placebo. Lo demás ya lo conté en mi post adolescente de abajo.


En general estuvo divertidito, porque entrando me encontré a los camaradas Fire Tony y Pinky (¡qué daño le han hecho los nicknames a nuestra vida diaria!). Mientras yo le gritaba de cosas a Panda, de las que luego me arrepentí porque me dieron lastimita al ser abucheados, malacopeé con una cuba en cada mano. Tener estilo es lo mío.




Tercer tiempo


En La Mosca en la red ya está disponible un texto que escribí sobre Candy. Lo curioso del asunto es que escribí dicha disertación en abril de este año, cuando acababa de conocerlos, y era natural llamarlos esos "extraños" con los que "fiesteé" fortuitamente. Hay muchas cosas inexactas, como que el primer sencillo ahora es, en efecto, "Party with a stranger". No obstante, disfrútenlo, porque es una oportunidad de conocer a una excelente banda mexicana (cosa que no me canso de repetir en este bló, cuya editora en jefe no tiene ninguna objeción al respecto... porque se llama igual que yo y le gusta untarse manteca de cacao y beber calimochos a la menor provocación). Escúchenme (virtualmente) cuando les digo que los Candy van a ser LA banda mexicana. Olvídense de Zoé y anexos, os digo.

5 comentarios:

Don Rul dijo...

El país en llamas y tú ya desperdiciaste tres pousts hablando de conjuntos de música moderna para transexuales trasnochados.
¿Cuándo escribirás de lo verdaderamente importante?
¡México pasó al Mundial!

Erika Casiopea dijo...

Ahhhh yo también fui a ver a Depeche Mode ese día. Cuando Martin sacó un traje de lentejuelas plateadas. Pienso que definitivamente me quedo con Dave, me volví loca cuando se quitó el saco y el chaleco. En fin

Los Emtivis me dan miedo.

Amo tus entradas Lilián. De verdad que me hacen sentir como si estuviese ahí.

Un beso.

N. dijo...

Uffff ¡¿Fuiste a ver a Depeche Mode!?

Te envidio... MUCHO.

Saludos :D

Gabriela/undies dijo...

¡Los Candy me acompañaron en mi festejo cumpleañero! Por ahí hay unas fotitos en facebook. ¿Ves? Te la hubieras pasado bomba jeje, pero bueno ya habrá más rocks.

E insisto, qué envidia lo de ver a The Raveonettes, aunque me consuela saber que el Foro Sol es el peor lugar para escuchar a quien sea, así que ya me tocará verlos en un lugar más pequeño y bonito. Ajá, sí.

Kyuuketsuki dijo...

"Olvídense de Zoé y anexos". Pues claro, cualquier persona con sentido común se hubiera olvidado de ellos hace muuuucho tiempo.