4 de junio de 2009

Without you I'm nothing... at all


I'm unclean, a libertine
And every time you vent your spleen,
I seem to lose the power of speech,
Your slipping slowly from my reach.
You grow me like an evergreen,
You never see the lonely me at all


A los 16 años, Placebo era mi banda favorita. Hoy tengo 23 y lo sigue siendo. La conclusión evidente es que uno no cambia lo que es, ni lo que vivió en una época incómoda.

Celebro este post porque, como es natural, estoy escuchando el nuevo disco de una manera obsesiva. Al principio reticentemente, pero luego con la entrega propia del que sufrió una infidelidad y después no encuentra muchos motivos para continuar en el enojo.

Abundaré: Steve Hewitt, el baterista viril al que todos llegamos a querer y respetar, abandonó la banda. En su lugar entró un tipín con peinado rubio semi-emo, también llamado Steve. El cambio de alineación me pareció chocante, como a cualquier fanático estúpido que se cree dueño de la vida de quienes admira, y me pareció por un momento que la banda estaba muerta para mí. Escuchaba la letra de "20 years", la promesa de un recorrido -por cursi que suene- como banda y como fanáticos, un recorrido que no tendría fin hasta que alguna de las partes lo decidiera, y me sentía herida. Lo escuchaba como si leyera las cartas de un ex amante que me juraba amor eterno y ahora, con la ruptura, hacía patente lo falso de sus promesas. Pensaba en cómo podía seguir siendo fan "si me habían fallado" de esa forma.

Error: aún con otro nombre, a millones de años luz, yo seguiría amándolos por algo que se escapa a lo que
son en realidad, algo que está tatuado más en mi memoria subliminal, en mi historia de vida incluso, que a su música en sí.

Placebo es el
soundtrack de mi vida. Sus canciones son las canciones que escuché en los momentos más álgidos de confusión y terror adolescente, momentos realmente trágicos que ahora (con años más de experiencias y sabiduría puñetera)... me siguen pareciendo trágicos. Terribles, con cierto sabor a anestesia local, como inyecciones cuasi-indoloras que te sacan un chorrito de sangre pero te dejan un moretón descomunal en el brazo.

Placebo entonces


Recuerdo sentirme fascinada, pero con una fascinación muy ajena porque se fundamentaba en el desconocimiento y candor puberto. Leía sus letras, veía sus fotos, sabía que hablaban de sexo y drogas (dos cosas que yo no conocía ni por equivocación, al menos no de primera mano) y me parecía que vivían en un mundo intenso que no era necesariamente bello, pero sí decadente. Y la decadencia siempre resulta atractiva, sobre todo cuando uno no ha caído en ella.

(como alguna vez leí una entrevista, no sé si en la
New Musical Express aunque dudo que fuera esa por el contenido, que le hicieron a Brian Molko. Le contaba al reportero, con un descaro muy provocador, que se dio cuenta de su decadencia en medio de una orgía con muchas drogas. Y la imagen mental era muy poderosa: mientras penetraba a la quinta o sexta persona, de pronto se daba cuenta de que no sabía si ya se había venido o no. Esa idea me parece tan decadentemente hermosa que la conservo siempre, y sobre ella construí mi idea del señor Molko, y de sus compañeros y de su música y de sus sentimientos).

Así que, en el fondo, mi romance con Placebo se sustenta en el fondo. En que sus letras me hacen llorar, y a la fecha tienen ese efecto en mí. Me parecía entonces, y me sigue pareciendo ahora, que nadie capturaba mejor esa desolación aguda y patética que el muchachito que no sabe si ya se vino, el Burger Queen de pacotilla que no sabe conciliar su orientación ni su apego más bien ingenuo a las sustancias tóxicas. ¿Y cómo no identificarse con una letra tan plagada de poesía adolescente como "My sweet prince", con todo y su endiosamiento barato pero no por ello menos doloroso, casi casi asqueroso?

Creo que Brian Molko es un letrista muy talentoso, y que este elemento se les ha escapado a algunos críticos. Se concentran demasiado en el estilo, en la forma, en la onda hiper-sexuada y descaradamente bisexual, en el maquillaje y el protagonismo. No ven que todo es, y de una manera bien obvia además, la máscara de Maybelline (y
mascara, también) de ese patetismo convertido en gloria, del patito feo convertido en estrella de rock y en ícono sexual y en "portavoz de generaciones".

Placebo ahora


La otra vez, en el Shuffle del iPod, salió una canción nueva del "Battle for the sun". Enseguida, un lado B antiquísimo, "Miss Moneypenny". El contraste fue primero divertido, luego un poco tormentoso. En primer lugar, la voz aguda que se ha hecho grave y masculina. Después, la estilística y el tema, que ha mutado (porque madurado no, porque hay fruta verde que siempre debe permanecer verde). La imagen mental ya no es la misma: ya no veo al tipo que se acaba de inyectar heroína y que procede a penetrar hombres y mujeres sin distingos. Tampoco el atormentado con baja autoestima que escribe poesía pura (ver epígrafe). Sin embargo, escucho en ellos lo mismo que me atrajo en un principio y que aún hoy tiene la misma validez que ayer. Me siguen gustando, con la misma intensidad, y no pienso mover su sitio de mi top jamás.

Placebo es mi banda favorita... y puto el que me contradiga.




(en entregas próximas, por ejemplo si hacen una visita este año, abundaré AÚN MÁS en los otros motivos de mi gusto) (es que nos clavamos y nos clavamos y nos clavamos, y los editores de este bló -o sea, yo- dicen que suficiente clavadez y cursilería por un día).



16 comentarios:

Nervioso dijo...

Ando narcoleptic, pero te aplaudo por este post, después comento con mas calma, saludos.

Rafael Merino Isunza dijo...

...every you, every me...

Israel V.R. dijo...

Sí, demasiado clavado. No los he escuchado mucho, pero creo que special k es un rolón

The fool dijo...

ADORÉ a Placebo desde que los conocí, tenía poco de haber entrado a la universidad y me la pasaba con mis audífonos y la cara de 'no se me acerquen, pinches abogaditos'.
Clavadez total, justamente con 'Without you I'm nothing y con 'Black Eyed' oh yeah!
Aplaudo tu gusto, Salud!

Morinakemi dijo...

Ah, la adolescencia. Placebo nunca fue de mis favoritos pero si recuerdo el inevitable hecho de estar abstraido escuchando sus canciones.

Cool

Defeña salerosa dijo...

Pequeña rata. Me hubiera gustado escribirlo yo, un dìa reta a ver quién es más FAN.

Eduardo Blas dijo...

Al rememorar algo, siempre cobra nueva vida.
Por ello, me atrevo a decir que tu recuerdo de aquel entonces no se corresponde en nada a la experiencia de aquel entonces... tanto asi, que las letras pueden tener un significado mucho más profundo que tu has sabido apreciar... desde siempre!?

ups!... creo que ya me hice bolas... jeje...

saludos mujer!

Hermes dijo...

ataaascate ;)... bae bae

Tessitore di Sogno dijo...

Every you, every me!

Taquero Narcosatánico dijo...

A mí me gustaban mucho hace unos años y ahora no me entran para nada. Es muy extraño, ya no me dicen nada ni me mueven ninguna emoción. Creo que en mi caso si he cambiado. Pero ese soy yo y ni a quién le deba a fectar.

Muy buen post. Ser fan no significa comprar todo lo que saca un grupo sin cuestionamientos, es lo que dice este post.

D´Maurice dijo...

Uno viene a leer algo nuevo y sale puto, (bien).

Placebo no es tan bueno.

Break my body, hold my bones,hold my bones.

Kyuuketsuki dijo...

Me gustó mucho como te explayaste mostrándonos por que placebo es tu banda favorita. Yo también tengo una: Metallica. Se que no tienen nada que ver, pero comprendo bien tu emoción. Todo lo que te hace pasar. Como dicen:recordar es vivir

Adriana Degetau dijo...

Mientras no sea Molko el que diga "basta", por mi todo sigue. Aunque sea con una güerita ponketa de baterista.

JIFF dijo...

concuerdo contigo en muchas cosas.

como me cagan los que se sienten la voz autorizada y le huyen a su banda porque lelgan nuevos fans "espurios" que no son tan fans fnas como ellos, o tan "conocedores" de música como ellos.

La verdad es que uno si cambia, pero la música de la época en que las emociones están a tope se nos queda grabada para toda la vida.

saRa Mandarina dijo...

Qué miedo. He leído sólo las primeras dos entradas y siento que me estoy autoleyendo. ¿Ya dije qué miedo? Qué miedo.

Luisfer dijo...

Ja! el amor-odio-admiración-adicción a Placebo no se puede describir, pero sí que está. Como el Battle for the sun por fiiin