12 de julio de 2007

Del ruso que me acosaba

Hace dos días estaba viendo Borat y me acordé de porrazo de un episodio vergonzoso de mi vida.

Yo fui acosada por un ruso horrible.


Hace como un año y medio estaba su servilleta caminando plácidamente por las inmediaciones de la facultad de Lenguas y Letras, lugar donde abundan extranjeretes poco agraciados (y el sitio menos propicio para hacer bromas racistas del tipo “eh, negro, vete a piscar algodón”... Esto lo descubrí de la peor forma posible).

En eso que se me acerca un tipo larguirucho, de cabello y pestañas blancas. Me preguntó para dónde estaba la facultad de Contaduría y yo, que soy una persona sumamente cortés, le expliqué todo de una manera comprensible y concisa. Pero después el tipo, que resultó ser ruso recién desempacado en tierras mexicanas, preguntó más y más cosas y como mi cortesía no conoce límites, respondí a todas con mi mejor cara.

Y así fue que comenzó el periodo más gris de mi vida.

Ya ni recuerdo su nombre (creo que era Vladimir, pero lo olvidé; a lo mejor era Boris o Sergei u otro nombre ruso típico como... Vladimir.... o Vladimir), pero sí recuerdo que lo más perturbador de su aspecto eran esas malditas pestañas blancas, que en mi opinión son la prueba más infalible de la demencia de una persona. Es que, ¡por amor de Alá!, ¿qué mente enferma puede soportar a una persona que no tiene pestañas negras y lo mira a uno con parpadeos nevados que quién sabe cuántas perturbaciones esconderán?

El caso es que Vladimir se presentó esa misma tarde en el café donde su servilleta trabajaba. Primero tomé esto como una “agradable” coincidencia, pero a los dos minutos su plática absurda ya me había sacado de mis casillas. Luego me empezó a llamar por teléfono a todas horas y la verdad es que yo, aún amablemente, rechazaba todas sus invitaciones a comer o a beber vodka abajo de un puente. Después ya ni le contestaba y si se aparecía en el café fingía que tenía mucho trabajo y me ofrecía a llevar todos los pedidos con tal de no verle sus pestañas blancas.

La verdad, Vladimir hablaba puras estupideces y se reía muchísimo si yo decía palabras como “pasguato” o “tiene atole en las venas”. Y además tenía pestañas blancas, ¿ya mencioné ese detalle?


Me tomé la libertad de buscar fotos de rusos feos en la web, pero no encontré ninguno que se equiparara en fealdad con el bueno de Vladimir.


Sin embargo...





Algún tiempo después creí que ya me había librado de él, pero entonces comenzó a aparecerse en partes indistintas de la universidad. No había lugar del campus, por más inverosímil o apartado que fuera, donde no me encontrara al ruso y tuviera que soportarlo durante al menos tres cuartos de hora.

Después de unos seis meses creo que captó el mensaje y ya no lo vi más. Lo último que supe fue que estaba acosando a otra muchacha incauta de la facultad de al lado.

Me acordé de él porque, alguna vez, mencionó que su pueblo natal estaba cerca de Kazajstán. Creo que eso es lo único que recuerdo cabalmente de sus pláticas.

¿Moraleja? No hay moraleja, salvo dos consideraciones importantísimas:

1. No me gustan los güerejos desabridos y mucho menos si tienen pestañas blancas. Lo mío, lo mío son los morenazos de fuego que tengan mucho vello corporal, sí señor.

2. Considero como acoso cualquier insistencia que se prolongue por más de una semana y no obtenga respuesta satisfactoria de mi parte. Y no me gusta que me acosen. Salvo si son morenazos de fuego con mucho vello corporal.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

jejeje, lo único que puedo decir es, que me rompiste el corazón, soy blanco, de cabello negro y con poco vello corporal je! Muy lejos de tu hombre ideal! mmm ni modo!!

[[EmElY...]] dijo...

Mi primera vez en este blog...


Graciosos el ruso no? jaja

Pestañas blancas, ke loco....y raro.....y....blanco...

Saludos

Abominable Mario Flores dijo...

Ahora sabes la verdadera razón detrás de la Guerra Fría. Y es que los gringos son los guardianes de la estética del mundo.

Está bien chingón tu blog. ¿Lo sabes, verdad? Claro que lo sabes.

¿Vello corporal? Jejeemmmmmm. Sólo te fallo un poco con la morenez de fuego, ha sido mucho tiempo en la oficina.

tu chica yeye dijo...

seguro te queria para casarse contigo por conveniencia, adquirir la nacionalidad mexinaca para despues abandonarte con 8 hijos

Anónimo dijo...

Lo de decirle directamente a la cara que no quieres nada con el funciona. Nada mejor que ser directa para librarse de los putos acosadores: no hacer lo que no quieres hacer.
Es mas rapido q esperar 6 meses a que se vayan y luego escribir q todos son feos... No?

Nika.

Fanática de Cheburashka!! dijo...

Ey, no hables mal de nadie POR FAVOR, y menos de rusos, que yo les tengo una estima inmensa...
Si este "nevado" en particular te pareció medio sicópata, sí, le hubieras dicho de entrada lo que creías y listo...
Aprendé de esa horrible experiancia para la próxima, no dejes de ser cortés (y pizarro, jaja) pero tampoco le dees lugar a desentender y pensar cualquier cosa...
Bueno, en fin jaja, tené cuidado nomás que no te reaparezca :D aaajaja.... Pobre vos :((

Bueno, en fin bye bye, un saludote desde Argentinota :)))