15 de noviembre de 2006

La Aventura de la Van

Había prometido escribir un poco sobre el concierto de Placebo, pero ya lo hice y por acá no va a salir.

- ¿Por qué? –pregunta un lector fantasma.

-
Derechos de autor y ganas de no quemar las textos en hogueras momentáneas.

- ¿Fumaste un porro?

- Dos.


La Crónica Detrás de Cámaras y sin Censuras

En conciertos multitudinarios, la costumbre queretana es rentar una van con chofer incluido que nos lleve y nos traiga y no la haga de tos si de pronto se nos ocurre escuchar música estridente a todo volumen y sacar las chelas y hablar zonzadas y pedirle que de regreso me deje en el kilómetro 133 de la carretera México-Querétaro.

El señor de la van es un señor muy bueno, muy noble, muy excepcional. Hasta nos invitó de sus papitas adobadas.



Pero el jijo llegó bien tarde al Jardín Guerrero, que es donde quedamos de vernos. Yo también llegué muy tarde, pero en cuanto vi a los que esperaban dije con tono compungido que había tenido un contratiempo urgentísimo en la escuela (en realidad me pasó la cosa más rara: iba camino a los baños cuando un sujeto de apariencia peculiar me detuvo y me preguntó que cómo me llamaba y que quería preguntarme desde hace mucho y que prometiera que le iba a seguir hablando y que ay de mí si pasaba a un lado de él y no lo saludaba, lo cual me aterró y luego me sumió en una profunda reflexión acerca de la naturaleza de mi imán adolescente y de la gente a la que le atraigo, que invariablemente tiene pinta de sociópatas con los cabellos relamidos).


Había tres grupos generales: cinco darquis muy rudos y muy enojados y muy vestidos de negro. Tres que tenían pinta de modelos de una Eres de 1999. Y por último nosotros, que éramos los equis: cinco muchachas y un muchacho de sonrisas amigables y un gusto enfermizo por las calaveritas de azúcar. Nos comimos una muy grande con todo y ojitos de papel brillante.
***
Luego hubo una conversación muy Annie Hall-esca, cuando Woody/Alby Singer conoce a su primera esposa, Allison:
- ¡Me rehúso a ser un cliché cultural!
- ¿Sí sabes que al rehusarte a ser un cliché te conviertes en un cliché?
- Sí, ya sé.
- Qué patético: eres un cliché que se niega a ser un cliché.
- Lo cual me convierte en un cliché.
- Pero si eres una equis puedes sentirte orgullosa de eso.
- Al menos soy una equis auténtica.
- Sí, no eres pseudo-dark ni pseudo-fresa ni pseudo-intelectual.
- Sino una equis total.
***
Después de casi una hora llegó el señor, nos trepamos y nos fuimos. Luego llegamos al concierto y estuvo muy bueno. Luego llegó el señor y nos recogió y nos quedamos dormidos en el camino. Y luego se fue.

(en el ínter hubo un increíble corredero de alcohol, homosexualidad latente, peleas gatunas, insultos al por mayor, un vagabundo con sombrero de paja, tres dientes rotos, música deathmetalera, envidias y rencillas... pero son detalles aburridos, se los aseguro)
Fotos del Evento (la ida en la van)
Nidia y Fanny


Cómo me gusta salir en fotos y María y su amigo

Vero y Tania: "tenemos el ánimo exaltado por el concierto que ya viene"

Me engañaron y salí en una foto sin querer

pero a la segunda ya no me dejé
Y acá sosteniendo la calaverita de azúcar mientras esperamos como babotas al señor de la van
(¿El concierto? Bien bonito)

1 comentario:

emily dijo...

que buen dia fue ese...que buen concierto y buenas aventuras las de la van

mas fotos en:::: http://raulever.spaces.live.com/PersonalSpace.aspx?_c11_PhotoAlbum_spaHandler=TWljcm9zb2Z0LlNwYWNlcy5XZWIuUGFydHMuUGhvdG9BbGJ1bS5GdWxsTW9kZUNvbnRyb2xsZXI%24&_c11_PhotoAlbum_spaFolderID=cns!CAFC11C899F9A12D!558&_c=PhotoAlbum